Un intento de feminicidio deja 10 heridos en Perú

Fuente: Diario El País

La noche del pasado martes, en un distrito acomodado de Lima, un hombre subió a un autobús de transporte público, roció de combustible a Eyvi Agreda Marchena y el suelo del vehículo, prendió fuego al vehículo y escapó. La joven de 22 años quedó con quemaduras en más del 60% del cuerpo y otras nueve personas resultaron heridas, según informaron los servicios de salud. La Policía Nacional detuvo al sospechoso, 16 horas después de la tentativa de feminicidio.


El hecho ocurrió en una esquina de mucho tránsito, al lado de un centro comercial y en hora punta, en el distrito de Miraflores.

"El hombre subió al autobús con una botella de yogur que contenía combustible", dijo a EL PAÍS uno de los bomberos que atendió la emergencia, minutos después de que los 10 heridos fueron evacuados a dos hospitales distintos. La acera estaba cubierta de agua y barro blanco, producto del polvo químico que lanzaron al cuerpo de los heridos. El chófer aseguró que intentó detener al agresor, pero este lo empujó.

Cinco vehículos de los bomberos voluntarios atendieron la emergencia, aunque en los primeros minutos fueron transeúntes quienes asistieron a las víctimas: usaron el extintor del autobús para apagar el fuego en el piso y las prendas de los pasajeros, convertidas en brasas.

Eliana Revollar, adjunta de derechos de la Mujer para la Defensoría del Pueblo, comentó en la emisora Radioprogramas que, respecto a 2017, se ha incrementado en 55% las tentativas de feminicidio. "En el primer trimestre del año pasado hubo 53 casos, en este mismo período ya hay 82", afirmó.

Revollar informó de que, de acuerdo con una familiar de la víctima, el agresor había estado acosando recientemente a la joven y la había seguido a su casa.

El jefe de la región Policial Lima, Gastón Rodríguez, reportó que desde la mañana de este miércoles contaban con información del sospechoso y que estaban en búsqueda. El hombre fue detenido antes del mediodía del miércoles en un distrito de Lima norte, en Carabayllo, informó Radioprogramas.

"Estábamos esperando que vaya a su centro laboral o que salga de su domicilio. Llamó a su trabajo reportando que no iría debido a un accidente. Esperamos a que asome a su puerta y se le ha capturado. El conductor del autobús dijo que el hombre bajó con el brazo izquierdo encendido y el detenido tiene quemaduras en ese brazo", comentó Rodríguez.

El general de la Policía Nacional explicó que con el dato y número de móvil que proporcionó la hermana de la víctima, buscaron la página de Facebook del sospechoso y luego la foto en el registro nacional de identidad.

Según el oficial, Carlos Javier Hualpa conoció a Agreda en una empresa de subcontratación laboral, "tuvieron una amistad normal pero cuando a ella la trasladaron a otro centro laboral, él se obsesionó con ella y empezó a acosarla".

El gerente de la red de salud del Hospital Almenara, Luis Bromley, precisó en un vídeo distribuido en Twitter la madrugada del miércoles que la víctima tiene más del 60% del cuerpo con quemaduras de segundo y tercer grado.

A mediodía, Bromley aseguró que estaban realizando una segunda cirugía a Agreda, para disminuir la inflamación de las extremidades afectadas, y añadió que serían necesarias diez cirugías en total.

De los otros heridos —una de ellas, una ciudadana venezolana— cinco fueron dados de alta el miércoles, informó el Hospital Loayza en un boletín de prensa.

La tentativa de feminicidio ha conmocionado a la capital, en especial, porque estos hechos no suelen ocurrir en la vía pública. Además, hubo testigos que grabaron con sus teléfonos móviles el momento previo a la llegada de los bomberos, de los pasajeros en choque bajando del autobús, frente al chorro del extintor. Los vídeos circularon por WhatsApp, entre ciudadanos, la noche del martes, pero los medios no los difundieron debido a la crudeza de las imágenes.

A raíz de este caso, la Asociación Psiquiátrica Peruana condenó la opinión de un parlamentario que atribuye el incremento de la violencia contra mujeres y menores a "personas con trastornos psicológicos y psiquiátricos". La institución "rechaza tajantemente la errada pretensión de relacionar los trastornos mentales con la violencia y la criminalidad en el país", dijo en un pronunciamiento, en el que sostiene que dicha violencia obedece a componentes estructurales y factores económicos, sociales, educativos y familiares.